Elegir tu Camino: ¿Mitología o Realidad?

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El proceso de coaching brinda escenarios para el resurgimiento del héroe y la heroína, enfrentados a elementos adversos con una elección de dignidad que otros quizá no lleguen a conocer nunca. Es inevitable que durante el proceso la verdadera conquista sea la propia nobleza, como si uno se elevara hacia un estado de sí mismo más evolucionado y, por qué no decirlo de este modo, aristocrático.

El proceso de coaching es un regreso a las historias de los grandes hombres y mujeres de la Mitología Clásica, erigidos en líderes de sus pueblos sin el uso de las armas y sin el deseo de sometimiento de los más débiles. Un liderazgo sin elección de poder, surgido de la expresión del alma, de la naturaleza más elevada de la persona.

La Literatura Épica nos ha dejado historias donde se narran las aventuras de los más grandes, cómo emprendieron el viaje junto a los suyos, y cómo regresaron al lugar de partida, como en tantas ocasiones sucede tras el proceso de coaching, que la persona sólo regresa al mismo lugar pero con otros ojos, habiendo conquistado el dominio de la propia mente sobre la devastadora acción de la derrota y el abandono durante el periplo de muchos que uno creyó sus amigos.

Hay algo muy “mitológico” y a la vez muy “real” en la conquista de la visión más alta que la persona sea capaz de ver en sí misma. Los objetivos más mundanos dan paso a otros donde el verdadero enemigo es la propia identidad. Despojarse de ella, como finísimas capas que recubren la verdadera esencia, es la síntesis de un proceso donde puedes lograrlo todo. El proceso de coaching es una elevación de la naturaleza humana y sus límites hacia una elección de actitudes que nos acercan a los ejemplos de semidioses narrados en la Ilíada, la Odisea y la Enéida. La Mitología regresa para acercarnos a una Realidad nueva, construida por nosotros mismos, cuando al fin hemos conquistado el único y definitivo límite: Nuestra propia mente.

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