El ego que te acerca a tus metas

4 comentarios
Acompañamiento, Coaching, Human potential, Identidad, Liderazgo, Marca personal, Transformación

Dice una amiga que tragarse el ego sienta muy mal. La última vez casi me muero, bromea. Evidentemente, mi amiga se refiere al orgullo, no exactamente al ego, pero tiene mucha razón cuando afirma que “si uno se traga el ego”, muere.

Es habitual asociar el ego al orgullo, al narcisismo, y otras manifestaciones de nuestra personalidad. El ego, sin embargo, es más amplio.

El ego es nuestra identidad, necesario para desenvolvernos en el mundo. Si eliminamos (“nos tragamos”) el ego, nos quedamos sin “persona”, sin reflejo de nosotros mismos. Sin ego, no podríamos sobrevivir en esta experiencia (a veces cruel, y otras más dulce) que es la vida.

En los procesos de coaching transpersonal, desarrollo espiritual y otras formas de búsqueda ligadas al Ser, a veces sucede que atacamos literalmente a nuestro ego. Lo reprimimos para sublimar la parte espiritual en todas las áreas de nuestra vida. Esto es un error si queremos mantenernos “vivos” y competentes en esta experiencia material. Es como si pretendiéramos elevarnos de la superficie y seguir gestionando lo terrenal a tres palmos del suelo.

Para vivir en la Tierra hay que “tocar tierra”. Y eso es posible hacerlo gracias al ego. El ego es el que nos aferra a nuestra existencia, nos ayuda a competir sanamente, a buscar el alimento que físicamente necesitamos para seguir adelante. Si elimináramos el ego, moriríamos literalmente de inanición.

Para mantener un ego “sano”, que te acerque a los otros, a tus metas, al sueño de vivir una vida más plena; simplemente déjalo fluir y toma conciencia de cómo actúa. Observa tu ego, y comprende cómo y por qué se comporta de determinada forma en según qué situaciones. Poco a poco, puedes ir ayudándole a encontrar vías de comunicación con el exterior y también con tu parte interna, mucho más efectivas y saludables.

4 thoughts on “El ego que te acerca a tus metas”

  1. Esteban dice:

    El problema es que aveces es el mismo ego el que te tira para atrás como por ejemplo el de tener que hacer algo que te arriesga a pasar por un mal momento en que el resultado podría dejar arruinada y humillada tu imagen, el ego nunca quiere verse mal y prefiere evitar esas circunstancias, si nunca tenemos el valor para enfrentar eso y vernos mal, fallar, fracasar, pues jamás lograremos nuestras metas y el ego en vez de ayudarnos va a ser el responsable que busquemos esconder la cabeza o que busquemos consuelo en vicios como el alcoholismo, cigarrillos, masturbación excesiva, pagar por sexo, pornografía, ludopatía, más mucho chicle y tomar café cada 20 minutos.

    Por lo tanto para convertirnos en triunfadores es necesario que usar solo un 20% de nuestro ego y un 80% de valentía y actitud. El ego nos permite soñar pero al mismo nos da razones de sobra para que tengamos miedos e inventemos excusas para no hacer lo que necesitamos hacer. La única forma de avanzar y traspasar las barreras del miedo es el valor para enfrentar nuestro ego y estar dispuesto a pasar por muchas humillaciones, que la gente se ría de nosotros, nos critique, etc.

    Yo creo que el ego es bueno cuando nos sentamos en un sillón y soñamos con respecto a que queremos ser, pero a la hora de trabajar el ego solo nos va a dar obstáculos. Y es allí cuando el valor es el verdadero poder para triunfar.

    De todas maneras yo estoy en contra de aquellas personas que creen que sin ego no hay sueños, no todos nosotros soñamos ni queremos hacer cosas porque queremos ser mejores y más admirados que los demás, eso es totalmente falso. En verdad tenemos muchos sueños que nacen del amor al arte y no del amor a querer ser admirado o verse mejor. Por ejemplo yo tengo una pasión y compación por los animales y me gusta hacaer trabajo voluntario y no me preocupo de dar una buena imagen haciendo esto de hecho a casi nadie le cuento que me dedico a hacer esto y nunca necesite ego para hacer esta tarea.

    Yo estoy más de acuerdo con que el ego si bien no se puede eliminar pues hay que saber domar. Ya que el ego es muy soñador pero es aliado un inútil a la hora de trabajar y hacer realidad tus sueños, ya que se comporta como un niño caprichoso inmaduro que hace pataleta por todo.

    Me gusta

  2. Esteban, muchas gracias por tu comentario, muy interesante.
    Quizá la parte en la que yo me he centrado es la que ayuda a ser “tierra”, a construir. Para lograr metas no podemos no tener ego en el sentido de “identificación con algo que nos anime a actuar”, aunque sí podemos “purificar” esa identificación, ¿verdad?
    De todos modos, el ego es quizá la cuestión más controvertida de nuestra evolución, y tiene múltiples interpretaciones. A mí me gusta enfocarlo como la identidad, ese “traje” que nos ayuda a desenvolvernos en el mundo. Para avanzar, yo lo sometería a examen constantemente, pero no me “quitaría de encima” (o silenciaría, reprimiría, etcétera) rasgos de mí que me han ayudado a llegar hasta aquí, sin haber construido nuevas bases para moverme en el mundo. Algo así como reforzar aspectos nuevos que puedo ir descubriendo en mí, que son más positivos, hasta poder descartar aquellos que me dan problemas o los considero “feos”, pero también me han ayudado a ser lo que soy.
    Por ejemplo, si soy un soñador pero no nunca termino nada, en lugar de avasallar a ese soñador que llevo dentro (porque corro el riesgo de no volver a soñar), quizá puedo empezar a construir al hombre (mujer) que pone la primera piedra, que crea hábitos diarios, que practica la perseverancia… Generar un ego más sano.
    Por cierto, comparto ese amor por los animales.
    Un abrazo.

    Me gusta

  3. Esteban dice:

    Hola, gracias por tu respuesta, pues si creo que podríamos hablar de ego sano, debe ser algo así como la sal la cual es necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo pero si abusamos de ella nos podemos enfermar.

    Creo que es necesario un nivel mínimo de ego con el fin de mantener la sed por nuestras ambiciones y metas y evitar que nos juegue en nuestra contra (miedos y vergüenzas).

    Yo creo que el ego es algo el cual debemos saber domar dependiendo del momento, si Cristobal Colon no hubiese tenido ego tal vez nunca hubiese descubierto América. Pero si no hubiese sido capaz de domesticar su ego tal vez nunca hubiese tenido el valor de pasar por tantas burlas y criticado miles de veces y aún así seguir peleando para llevar a cabo su viaje.

    A muchos de nosotros nos gusta soñar pero no nos gustan los caminos difíciles, aburridos o tener que pasar por una experiencia bochornosa y por eso muchos soñadores renuncian a sus sueños lamentablemente.

    Me gusta

  4. El tema da para largo, ¿verdad?
    Muchas gracias por aportar tu punto de vista. Es cierto, la dificultad asusta. Todo hasta que uno conecta con “eso” a lo que de alguna manera “pertenece”, el lugar en el que sientes que encajas como una pieza perfecta. El modelo social no ayuda porque busca alimentarse a sí mismo, pero sin duda uno puede desarrollar las herramientas para lograrlo…
    Abrazos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s