Agua de niebla para esos días grises

Coaching, Transformación

Para algunos, la niebla solo es bruma gris que dificulta la visibilidad cuando más prisa tienes. Un molesto fenómeno de la atmósfera que te fuerza a conducir más despacio, justo ese día que has salido tarde de casa y aun tienes que atravesar Madrid, o Barcelona, o Sevilla, para llegar a un desayuno de trabajo donde te juegas mucho. Para otros, la misma niebla es una inspiradora idea para convertir el cielo en un manantial de agua, destinada a los paladares más delicados. (La primera agua de niebla embotellada del mundo)

No hay límites para la mente creativa. O para los ojos que saben mirar. La actitud siempre gana, en cualquier terreno de juego. Por eso la primera mirada que le pones al día es taaaaaan importante.

EXPRIME ese día gris que se ha levantado. Mira desde un ángulo nuevo. Sácale jugo a las cosas. Recuerda que la niebla es la cortina más densa o la exquisitez más sublime.

Cuando la niebla no te deje ver tu camino… ¡Embotéllala! Así de fácil.